martes, 3 de septiembre de 2013

Viajando a Tailandia

Da comienzo otro viaje, otra aventura. 

Estamos de camino hacia nuestra primera parada, estación de Atocha. De ahí iremos de aeropuerto en aeropuerto hasta llegar a Phuket. Serán más de 24 horas de viaje entre playas, selvas, grandes ciudades y más cosas que poco a poco iremos descubriendo. 

Intuyo qué será un gran viaje, un viaje para disfrutar, para relajarnos, para abrir la mente y ampliar nuestro mundo. Son nuestras bien merecidas vacaciones después de unos meses algo liadillos en el hospital. Se que será un gran viaje. 

Pero la verdadera aventura comenzará al volver, al regresar a casa. Empezaré nuevos proyectos, nuevas ilusiones, un nuevo comienzo aguarda. Seguiré como hasta ahora, disfrutando del camino, en buena compañía. 
Estoy realmente ilusionado con esta nueva etapa, por todo lo que me espera al volver, por esos nuevos proyectos de vida. Seguiré pensando y animado por todo lo nuevo que me aguarda, no podré dejar de pensar en ella, pero mientras vuelvo a casa, disfrutaré de las vacaciones. Tailandia nos espera. 

Intentaré escribir cosas en la medida de lo posible y alegrar vuestras tardes con historias y fotos impactantes. 

Nos vemos pronto, muy pronto. 



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Disfruta, ¡ahora!

Ayer mismo leí en un blog llamado Recuerdos de pandora, un post muy interesante de @Milhaud sobre  la vida "miserable" que tenemos los ateos. Una vida llena de música, libros, películas, amigos, amores, sexo, amores; ¿he dicho también sexo? Os recomiendo que hagáis una visita al blog y lo leáis vosotros mismos.

Pues bien, esta lectura me hizo pensar y recapacitar sobre el mundo, sobre el universo. Y sí, a veces pienso sobre cosas importantes, ¿pasa algo? 
Hay momentos en la vida que nos sentamos a pensar demasiado, a recapacitar sobre nuestras vidas, a planear un futuro. Un futuro donde seremos felices y viviremos muchos años. Pero no sabemos los años que viviremos, es probable que vivamos muchos años, pero también puede ocurrir que suframos un desafortunado accidente. O incluso, que se acabe el mundo el 21 de diciembre como dijeron Los Mayas. No lo sabemos. 

Así que, amigos míos, dejar de pensar en el futuro y centrémonos en el ahora, el "Carpe Diem" como dijo Horacio, el poeta romano, no el de la serie CSI: Miami. Pues eso, ¡vivamos el momento!

Simplemente disfrutemos del día a día, de esa película que vas a ver en unos instantes, de ese libro que estas leyendo antes de dormir, de esa chica/o que estas conociendo. Practica algún deporte, libera endorfinas, haz el amor, practica el buen sexo (ya sea solo, con otra persona o ¡con muchas!). 

Se feliz, pero ¡ahora! No esperes a buscar esa felicidad en alguien, o en algo, o en algún lugar, o en algún momento futuro... Porque siempre pasará algo que te hará continuar buscando. Y es posible que nunca sea suficiente. 

Ama, ríe, llora... Y aunque el amor te haga llorar, continua amando, continua riendo. Porque hay una frase muy ñoña que escuché (o leí) por ahí que decía algo así: "No dejes de sonreír nunca; ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa".
Y sí, es muy cursi, pero es hasta posible que tenga algo de razón. 

Os recomiendo que visiteis el blog de @Milhaud y le sigais en twitter. Y ya de paso, seguirme a mi (@SergiCalderon).

Y como es posible que no escriba nada más hasta el año que viene, pues que Feliz Año y esas cosas que se dicen en estas fechas tan señaladas. 







viernes, 16 de noviembre de 2012

Decisiones

Hace algún tiempo alguien me recomendó una canción de Fito & Fitipaldis, "Antes de que cuente diez". Durante aquella época sufría una especie de crisis, una crisis de identidad por así llamarla (auto-diagnosticada, por supuesto). No saber por donde tirar, no saber donde terminar, o donde empezar (esto me recuerda a otra canción, una de Vetusta Morla: "Copenhague"). 
Eran otros tiempos, otras preocupaciones; recorrí medio mundo para buscarme, para encontrarme... finalmente me di cuenta que no había nada que buscar. 
Años más tarde los fantasmas han vuelto, o quizás, nunca se fueron. No lo se.

El tiempo ha pasado, vivimos un momento (económico y social) complicado; todos lo sabemos, no hace falta contar nada nuevo. Las situaciones son límites, las decisiones, vitales. Y aquí me hallo de nuevo, otra vez en la tesitura de emigrar o luchar en este nuestro país. Un país que se dirige cuesta abajo, y creo que, sin frenos. 
Una parte de mi me dice que debo quedarme, seguir en mi puesto de trabajo (a media jornada cabe destacar), luchar por un mejor contrato en el hospital, crear algún nuevo proyecto, buscar algo que compense mi paupérrimo sueldo, innovar, luchar, continuar. Y esa parte de mi es bastante fuerte, pues me siento muy a gusto en mi trabajo, con unas compañeras magníficas (en su mayoría). Me encuentro a nivel físico y emocional como nunca he estado, más joven que nunca, con una mayor vitalidad. Me encanta el piso donde vivo, la vida que llevo. Es, sin duda, la situación económica, la que me "obliga" a tomar una decisión, más pronto que tarde. 

Pero también tengo ese diablillo que dice que me vaya, que huya de este país, que me vaya a algún sitio donde se valore toda mi experiencia profesional, mi carrera, mi trabajo. Y tengo varias candidaturas. Ese diablillo me anima a hacer las maletas, a volar. Volar lejos de aquí. Comenzar otra nueva aventura. Viajar. Empezar una nueva vida, empezar otra vez de cero. 

Algo en mi quiere hacerlo, pero otro algo me dice que no, que ya estoy cansado de empezar vidas aquí y allá.

En mi cabeza hay muchos planes, muchas ideas, muchos pensamientos. No se donde terminaré, o empezaré. Como dijo el gran John Lennon: "La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes".

Pues eso, sea lo que sea lo que me depara el destino, seguro que me sorprende. Maldito destino, o amado.


domingo, 6 de marzo de 2011

Años de Práctica

Dicen que la excelencia se alcanza tras 10.000 horas de práctica.

No quiere esto decir que haya alcanzado dicha excelencia. Ni siquiera la habré rozado. Aún me queda mucho por aprender, mucho por vivir. Y por supuesto, mucho por padecer.

Pero, también he de decir que de un tiempo a esta parte he notado un cambio. Un cambio parecido al que viví en Australia con el inglés. Al idioma me refiero. Por aquel entonces, como por arte de magia, de la noche a la mañana, me percaté que los entendía. Después de más de tres meses viviendo en las antípodas vislumbré una alteración en mi nivel de inglés. 

Pues bien, ahora noto algo parecido en el trabajo. Quizás sean los años de práctica; o que he madurado. Noto más tranquilidad, más comodidad. Me siento más seguro de mí mismo.

Puede que haya sido mi corta experiencia en el Reino Unido la que me haya otorgado este cambio. A veces pienso que pasar una pequeña temporada en un hospital inglés me ha ayudado más de lo que creía en un principio. Es posible que el hecho de sentirme un inútil (profesionalmente hablando) en Inglaterra ha conseguido que aquí, en España, me sienta más realizado, mejor profesional, mejor enfermero.

Pero también he de romper una lanza a favor de mis nuevas compañeras de trabajo; compañeras porque soy el único chico de la planta. Somos un equipo joven, con ganas de seguir aprendiendo, de mejorar día a día, pero sobretodo, de gozar de nuestro trabajo, de reír y de disfrutar. Es evidente que me siento arropado, me siento muy a gusto en este nuevo trabajo. Esta claro, que cuando vas a trabajar sin preocupaciones, sin pensar en lo mal que lo puedes pasar, sabiendo que no tendrás problema con tus compañeras, entonces, sabes que tendrás una buena jornada laboral. Es en ese momento cuando la productividad se incrementa sustancialmente y la ansiedad se reduce.

Para terminar, he de puntualizar que siempre he tenido grandes compañeros y compañeras de trabajo allá donde han requerido mis dotes de enfermero; en el Hospital Clínico, en KLB, en MPV, y ahora, en el Hospital de Manises. 

Quizás sea afortunado por encontrar tan buen@s compañer@s de trabajo que te hacen, valga la redundancia, el trabajo más fácil.

Vivir, reir, soñar.

Llevo ya 12 horas metido en este hospital. Aún quedan 5 horas de guardia. Mi mente sigue en pie. No se cansa. Quiere escribir. No se me ocurre nada. Necesito algo de inspiración para que mis dedos comiencen a bailar con el teclado. Porque cuando empiezo y mi mente se despierta, ya no hay marcha atrás.  

Llevo unas semanas sin actualizar este pequeño espacio. No me apetece hablar de la actualidad; es una lluvia constante de información la que recibimos a diario: la televisión, los periódicos, blogs, redes sociales.
¿Qué nuevo podría aportar mi humilde opinión?
Tampoco me apetece entrar en discusiones de distinta índole. No quiero divagar sobre aquella ley; o sobre esa nueva propuesta del gobierno. ¿Quién soy yo para decir si son buenas o malas?.

Estoy realmente cansado de trifulcas, de polémicas, de enfrentamientos varios. Solo quiero vivir. Disfrutar del momento. Contemplar el sol en la playa, deleitarme con la lluvia tras los cristales de mi casa. Vivir. Soñar. Amar. Reir. Beber. Comer. Ser feliz.

Vivimos, sin duda, en tiempos complicados. Pero, ¿son realmente difíciles? ¿O nosotros lo hacemos complicado? ¿Acaso lo tenían más fácil la gente de la edad media? ¿o de la posguerra? ¿o de cualquier tiempo pasado? Creo que no. Apostaría, por el contrario, que somos muy afortunados. Al menos los que estáis leyendo estas líneas.
Claro que todos tenemos nuestros más y nuestros menos; por supuesto que muchos viviremos momentos complicados, que pasaremos por hechos difíciles de superar. Pero muchos lo hacemos. Seguimos adelante. Queremos seguir viviendo. Al menos yo quiero.

Hubo un antiguo Sergio que estaba decidido a buscarse a sí mismo. A viajar a los confines de la tierra para conocer el porque de su existencia. Pero ese Sergio ha muerto. Porque ha nacido uno mejor. Uno que seguirá viajando. Que seguirá descubriendo nuevos lugares, nuevas personas. Nuevos rincones. Pero ya no tratará de huir de los problemas, de buscar donde no hay. Intentará... perdón, disfrutará de la vida, de sus amigos que estan a su lado (y que siempre han estado), de los pequeños placeres de la vida. Es posible que el anterior Sergio renazca de sus cenizas cual Ave Fénix. Que decaiga en sus viejos errores, pues es humano. No soy nadie para aventurar posibles idas de cabeza y viajes inesperados. Pero conozco a ese Sergio bastante bien y apostaría todo mi dinero a que le esperan al menos, un par de años de tranquilidad, de felicidad. Habrán muchas piedras por el camino, muchos obstaculos. Pero estará preparado.

Son casi las 4 de la madrugada. Fuera es carnaval. Tiempo de disfraces, de jolgorio. Aún quedan 4 horas.

miércoles, 9 de febrero de 2011

1 Libro, 1 Euro

Hasta hace apenas 24 horas no conocía al escritor Juan Gómez-Jurado, ni ninguna de sus muchas obras. Hoy, gracias a su iniciativa, me he descargado su primera novela gratis para mi iPhone y en breves momentos, comenzaré su lectura.

Muchos no sabréis de que os hablo, intentaré hacer un escueto resumen y poneros al día. Pues bien, Juan Gómez-Jurado escribió un muy interesante artículo sobre la piratería en España, el cual os animo a leer pinchando en el enlace. A raiz de este artículo, un cantante famoso que reside en Miami y que ahora seguro tiene "el corazón partido", animó al escritor a ofrecer sus libros gratis en internet. Y es que en España, cuando alguien te dice que "no tienes huevos" para hacer cualquier cosa, como que te anima, oye. Dicho y hecho, el escritor ofrece su primera novela "Espía de Dios" y solo pide una ayuda voluntaria para "Save the Children" de tan solo 1 mísero euro. Juan Gómez-Jurado ha creado también una página web de la cual os podéis descargar el libro totalmente gratis. Yo ya lo he hecho; y mi euro ha ido a parar a "Save The Children".

Sin duda, esta es una muy bonita iniciativa y como dice el anuncio de Aquarius, el ser humano es maravilloso!

Esperemos que esto sirva para que en España empiecen a cambiar las cosas en el tema de la cultura, ya sea música, lectura o cine y cambien los modelos obsoletos que tenemos. Por un Netflix en España, ya!

Aquí os dejo el enlace de nuevo de la web 1 Libro, 1 Euro.

Un saludo a tod@s.


viernes, 4 de febrero de 2011

Nuevos Comienzos

A los pocos días de terminar de escribir mi último post y de volver de mi corto periplo por Madrid, me llamaron del Hospital de Manises para hacer una entrevista de trabajo. Al día siguiente estaba ya trabajando en el servicio de Medicina Interna y Cirugía Reconstructiva. 

La luz asomaba al final del túnel. La oscuridad llegaba a su fin.

Es mi primer trabajo en España desde que hace ya más de un año comenzara mi aventura, primero por Australia y después por Londres. Todos sabéis, y si no es así, os lo digo ahora, el trabajo en Londres no fue nada agradable. Frustración sería la palabra que definiría mi estancia por un Hospital Londinense. Quizás sea esta una de las razones por las que he empezado este nuevo trabajo con entusiasmo y ganas de evolucionar. 

Llevo ya dos semanas en el Hospital y he de decir que las compañeras son fabulosas, así como el trabajo. Me encanta trabajar allí. De nuevo, vuelvo a sentirme útil. Vuelvo a sentirme un enfermero.

Por eso, ha llegado el momento de volver a empezar. De entrar en mis 30 años con la máxima alegría y con ganas. Ganas de comerme el mundo. Es hora de empezar nuevos proyectos, de retomar aquellos que tenía olvidados.

Para empezar, volvemos a Valencia. Esa ciudad en la que, como diría Frank Sinatra, he amado, he reído y he llorado.

Me busqué a mí mismo en las antípodas, pero allí no estaba. Tampoco estaba en Londres. Es hora de buscar en casa. Quizás siempre he estado aquí. Pero había que buscar, había que viajar, tenía que conocer, tenía que experimentar. Y ahora vuelvo, con más ganas que antes, con más vitalidad, con más entusiasmo.

Tengo muchos proyectos para este año que empezó hace poco más de un mes. De momento, empezaremos con el más básico: encontrar casa en Valencia. Y vosotros lo veréis. Y la disfrutaréis.

Seguidme en mi nueva aventura; quizás la más trepidante.